La impresión 3d no es nada nuevo para muchos, aunque no se puede decir lo mismo en el sector de la construcción. Con el paso de los años, nos hemos dado cuenta de una cosa: la construcción se ha mantenido igual en lo que respecta a las actividades diarias, con excepción del uso de algunas herramientas eléctricas. Esta situación cambió a partir de 2004, cuando el Profesor Behrokh Khoshnevis de la Universidad de Carolina del Sur construyó el primer muro mediante impresión 3D.
Esto incrementó la popularidad de la impresión 3D y, hasta la fecha, esta tecnología ha tenido numerosas aplicaciones. Desde entonces, los vendedores de impresoras 3D han registrado un aumento en las ventas. En este artículo veremos la aplicación de la impresión 3D en la construcción y tomaremos nota de las compañías que han usado estas tecnologías.
A principio
s de 2015, la empresa con base en Shangai WinSun Decoration Design Engineering construyó 10 casas impresas en 3D en menos de 24 horas. Según ellos, costaba unos 5000 $ construir cada casa. Además, una empresa rusa, Apis Cor, construyó una estructura similar. Consiguieron realizar esta hazaña utilizando unas impresoras 3d gigantes que aplicaban un espray consistente en una mezcla de materias primas recicladas y cemento de secado rápido. Esto se llevó a cabo en un área externa y los bloques se transportaban desde ahí hasta la obra donde se montó la casa.
El 26 de diciembre de 2016, se inauguró en Madrid el primer puente peatonal impreso en 3D. El puente se encuentra en el parque urbano Castilla-La Mancha en Alcobendas y lo construyó la empresa ACCIONA. Sus medidas son 12 metros de largo por 1,75 de ancho. La construcción de este puente se llevó a cabo por fases con la empresas participantes del proyecto que jugaban un papel muy importante en cada fase. En primer lugar, el diseño arquitectónico se realizó separadamente y d
espués la impresor
a 3D la fabricó otra empresa. La impresora se diseñó para colocar materiales únicamente donde fuera necesario, lo que permitió la construcción del puente con total libertad de forma.

Además de para la construcción de un puente, la tecnología 3D se utilizó para la construcción de un canal en A
msterdam en 2014. Se diseñó una impresora 3D especial que utilizaba plástico 3D para construir el canal. La impresora se podría describir como un brazo impresor gigante con forma de grúa, por lo que se le conoce como Kamermaker, que se traduce como “constructor de salas”.
Una empresa holandesa, MX3D, ha creado un sistema de impresión 3D llamado WAAM (Wire Arc Additive Manufacturing), un proceso que permite la creación de estructuras de metal con impresión 3D. Fue necesaria la fabricación de un robot especial con 6 ejes, un soldador y una tobera que solda las barras de metal capa por capa siguiendo el diseño programado. La empresa holandesa ha comentado que el robot es el resultado de la combinación de un robot industrial y una máquina soldadora gigante. El mundo de la construcción todavía no ha visto las mejores aplicaciones de la impresión 3D, pero se espera que en los próximos años se utilice esta tecnología a gran escala. No cabe duda de que esto reduciría los tiempos de espera y los costes de manera significativa, lo que conduciría a nuevos avances en impresión 3D para la construcción. Además, es muy posible que la NASA consiga sus objetivos de utilizar la impresión 3D en el espacio exterior.